Qué son las cabezas móviles y cuántas necesitas
Publicado el · Control y automatización
Las cabezas móviles son esos focos motorizados que giran, cambian de color, abren y cierran el haz y dibujan figuras en el aire. Son el elemento que separa visualmente una fiesta con luces de un espectáculo iluminado, y también uno de los más malgastados: montados sin criterio, acaban dando vueltas sin sentido al ritmo del «modo automático».
Esta guía explica qué tipos hay, qué aporta cada uno, cuántos hacen falta y cómo programarlos para que la iluminación acompañe a lo que ocurre en el evento en lugar de competir con ello.
Qué es una cabeza móvil
Es un proyector montado sobre dos motores que permiten moverlo en horizontal (pan, hasta 540°) y en vertical (tilt, hasta 270°). Además del movimiento, controla color, intensidad, apertura del haz y, según el modelo, efectos como gobos, prismas o estroboscopio. Todo se gobierna por señal DMX desde una mesa de control o un ordenador.
Los tres tipos y para qué sirve cada uno
Beam
Haz muy estrecho y concentrado, casi un tubo de luz sólida. No sirve para iluminar personas, sirve para dibujar en el aire. Es el efecto de concierto por excelencia, y necesita humo o niebla fina para que se vea el rayo.
Ideal para: conciertos, pista de baile, momentos de máxima intensidad, verbenas.
Spot
Haz medio con enfoque, capaz de proyectar gobos (dibujos, texturas, logotipos) con nitidez sobre suelo, paredes o techo. Sirve tanto para efectos como para iluminar un punto concreto.
Ideal para: escenarios, seguir a un solista, proyectar el logo de una marca o las iniciales de los novios, texturas sobre paredes.
Wash
Haz ancho y suave, sin bordes definidos. Sirve para bañar de color una superficie amplia: el escenario, la pista, la pared del fondo, la carpa entera.
Ideal para: color general, cambios de ambiente, iluminación de escenario para vídeo y fotografía.
Cuántas hacen falta
Con cabezas móviles, el número importa más que la potencia individual: cuatro unidades bien colocadas lucen mucho más que dos muy grandes, porque el efecto nace de la simetría y del movimiento coordinado.
| Tipo de evento | Cantidad orientativa |
|---|---|
| Fiesta privada o boda | 4-6 unidades |
| Verbena o discomóvil grande | 8-12 unidades |
| Concierto mediano | 12-16 unidades |
| Escenario de festival | 16 en adelante |
Lo habitual es combinar tipos: por ejemplo, cuatro beam para los efectos aéreos y cuatro wash para el color de escenario.
Dónde se colocan
- Sobre truss frontal o lateral: la posición clásica, que permite cubrir escenario y pista.
- En el suelo, apuntando hacia arriba: muy efectivo con beam para crear un «bosque» de haces.
- Detrás del escenario: para contraluces y siluetas, uno de los recursos más agradecidos en fotografía.
- Repartidas por el perímetro de una carpa o un salón, para que el efecto envuelva al público.
Siempre en simetría: los movimientos coordinados de pares de focos son los que producen sensación de espectáculo. Y todo lo que vaya colgado necesita su estructura, su cableado DMX y sus elementos de seguridad correspondientes.
Programación: donde está la diferencia
Una cabeza móvil en automático se mueve sin relación con lo que suena. Programarla no significa diseñar un espectáculo de estadio; con unas cuantas escenas bien pensadas se cubre un evento entero:
- Escena de ambiente: movimiento lento, color cálido, intensidad baja. Para cena, cóctel o pausas.
- Escena de presentación: foco fijo sobre el punto donde alguien habla, resto apagado o muy tenue.
- Escena de fiesta: movimiento rápido sincronizado y cambios de color al ritmo de la música.
- Escena de momento especial: primer baile, entrada, brindis. Luz suave y estática, sin movimiento que distraiga.
- Golpe de efecto: estrobo o apertura simultánea para un instante concreto.
Tener esas escenas accesibles con un botón permite que la iluminación responda a lo que pasa aunque no haya un técnico dedicado toda la noche.
Detalles técnicos a tener en cuenta
- Humo o hazer. Sin partículas en el aire, un beam no se ve. Es un requisito, no un extra.
- Consumo. Las cabezas LED actuales consumen bastante menos que las antiguas de descarga, pero con 8 o 12 unidades hay que revisar el cuadro eléctrico.
- Cableado DMX. Cadena de señal correctamente terminada; los fallos de DMX producen movimientos erráticos.
- Peso y estructura. Cada unidad pesa entre 10 y 30 kg según modelo; la estructura debe estar calculada.
- Tiempo de montaje. Un rig con cabezas móviles no se monta en media hora: hay que contar estructura, cableado, direccionamiento y programación.
- Uso en exterior. Solo con modelos preparados para intemperie o con cubierta; la humedad y el polvo son los enemigos de los motores.
Errores habituales
- Dejarlas en modo automático toda la noche.
- Montar dos unidades esperando el efecto de ocho: sin simetría no hay espectáculo.
- Olvidar el humo y no entender por qué no se ven los haces.
- Apuntar los beam a la altura de los ojos del público.
- Usar movimiento rápido durante la cena o los discursos.
- No revisar la potencia eléctrica disponible antes de montar el rig completo.
Nuestra recomendación
Para una boda o una fiesta privada, cuatro o seis cabezas móviles con escenas programadas para cena, primer baile y fiesta dan un salto enorme respecto a un montaje de focos fijos, y no requieren un despliegue desproporcionado. Para conciertos y verbenas, la combinación de beam para el aire y wash para el color de escenario es la que mejor resultado da.
En Sonido Solaz montamos iluminación robótica con su estructura, su control DMX y las escenas programadas según el guion del evento, y dejamos a alguien pendiente de la luz en los momentos que lo merecen. Puedes ver el servicio de iluminación para eventos, las estructuras de truss o escribirnos desde contacto.
Fotos de Wikimedia Commons: David Edwards (CC BY 3.0).


